-copy & paste-

"tenés tanta confianza en vos misma que asustás."

kill me, kill me now.

12 comentarios:

German R. dijo...

Alguien así... mejor que huya.

L@U dijo...

A mi me dijeron “intimidas” grrrrrrr

loojustoiilonecesariio dijo...

Ojala tuviera esa confianza :(


No tenerla, no sirve de nada, ni siquiera para no asustar.

Pillow_of_Winds dijo...

la independencia, una cierta autodependencia, el baile desaforado, tener opiniones, todo eso asusta.

malditos cobardes.

hay que matarlos.


saludos malhumorados.

Ale dijo...

Lo que también es cierto es que hay mucha gente que actúa de manera intimidante para ocultar que detrás de eso no hay nada o, en el mejor de los casos, hay un castillo de naipes temblando y temblando.

Igual, dejá que te intimide un, digamos... Hitler o Videla o Stalin... no un ser humano como vos.

Anónimo dijo...

quién fue el salame?
my god
kika
(mientras le pasa un mate a pillow para q se le pase el malhumor)

Juicy mandarine dijo...

Esa intimidación, más que eso, es ceguera.
La mayoría nos mostramos más confiadxs en unx mismx de lo que somos, justamente para ocultar la carencia de esto mismo.
¡Yo también quiero mate!

Rose Sélavy dijo...

"Y claro, tu problema es que sos muy inteligente"

esa fue para mi.

Por si te interesa, con un par de amigas acabamos de abrir -rrrrrecién salidito del horno- un yahoogroup para comentar las frases célebres de este tipo.

citascitables@yahoogroups.com

No te sientas mal; no sos vos, es el mundo.
Saludetes.

Ale dijo...

"Tu problema es que sos muy inteligente" lleva la imbecilidad a un extremo digno del Guinness.

En un punto, te hacen un favor diciéndote cosas así. Es un cartel que dice "DANGER: KEEP OFF THE IDIOT".

Kika dijo...

lástima, y lastima, tener tanto material para postear en este espacio específico y gentil.
hoy me indigné yo. marche ronda de mate para todos.
Besos!

Rose Sélavy dijo...

jajaja, gracias Ale. Sí era un idiota a cuerda.

saludos!

Clara Sheller dijo...

NOOOOOOOOOOOOOO, me pasóoooooooooooooooooooooooooooo....
Te querés M o r i r
No me resgino a recurrir a otra mujer